Presentando el nuevo Plan estatal marco de gestión de residuos

Gestión de Residuos
Se trata de un Plan destinado a cumplir con los compromisos adquiridos por los Estados Miembros en materia de la gestión del reciclado y la reutilización de residuos

Durante prácticamente todo el mes de julio de 2015, el Ministerio de Medio Ambiente ha sometido a información pública el nuevo Plan estatal marco de gestión de residuos. Se trata de un Plan destinado a cumplir con los compromisos adquiridos por los Estados Miembros en esta materia, la gestión, el reciclado y la reutilización de residuos, en la que España aún necesita mejorar sustancialmente si quiere alcanzar los objetivos marcados por la UE para 2020.

Este Plan Estatal Marco de Gestión de Residuos (PEMAR) pretende ser, según indica el Ministerio, el instrumento para orientar la política de residuos en España, impulsando las medidas necesarias para mejorar las deficiencias detectadas y promoviendo las actuaciones que proporcionan un mejor resultado ambiental y que aseguren la consecución de los objetivos legales.

De hecho, la normativa surge de la trasposición al ordenamiento jurídico español de la Directiva 2008/98/CE Marco de Residuos según la cual, los Estados Miembros adquirieron la obligación de desarrollar las políticas de residuos y planes de gestión de residuos pertinentes para dar cobertura a sus respectivos territorios. España realizó está trasposición mediante la Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados que ahora da un paso más con el nuevo Plan Estatal Marco de Gestión de Residuos.

Principales novedades: los objetivos de reducción

Entre las principales novedades que presenta el PEMAR destaca la asimilación de numerosos objetivos cuantitativos que alcanzar antes de 2020 en el ámbito de la reducción de residuos tanto domésticos, como industriales o agrícolas. Además, también se adentra en el detalle de la reutilización y el reciclaje de residuos como, envases, aceites usados, neumáticos y vehículos al final de su vida útil, pilas y acumuladores, residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, o residuos de construcción y demolición, entre otros.

Otra de las novedades previstas, además de estas cifras-objetivo, el nuevo Plan comprende la implicación de las Comunidades Autónomas y, sobre todo, en la ejecución práctica de las Entidades Locales en la consecución de dichos hitos. De hecho, algunos especialistas en normativa medio ambiental señalaron que los problemas de la legislación previa en materia de gestión de residuos radicaban en el hecho de que la consecución de los objetivos era de obligado cumplimiento a nivel de Estado, pero no a nivel de cada comunidad autónoma y, mucho menos, a nivel municipal.

Sin embargo, el presente borrador del PEMAR apunta claro y señala que para garantizar el cumplimiento de los objetivos nacionales, las CCAA deberán cumplir como mínimo esos objetivos con los residuos generados en su territorio. Dicho de otro modo: los objetivos nacionales son trasladados a cada una de las comunidades autónomas.

Objetivos concretos de prevención, de reutilización y reciclado

La cuantificación detallada de cada uno de los objetivos que marca el PEMAR, en consonancia a la visión 2020 planteada desde la Unión Europea, es uno de los rasgos que definen este Plan y, al mismo tiempo, el principal reto a superar.

¿De qué objetivos se está hablando? Entre los más significativos destacan los siguientes:

Prevención

El plan prevé propuestas para el fortalecimiento de las políticas de prevención que permitan alcanzar en 2020 una reducción de un 10 %, respecto a 2010, en la generación de residuos.

De hecho, la prevención es uno de los ejes sobre los que pivota gran parte de las medidas y es entendida como el conjunto de actuaciones adoptadas en las etapas de concepción y diseño, de producción, de distribución y de consumo, para evitar la generación de residuos, disminuir el contenido de sustancias nocivas de peligrosidad o minimizar los impactos sobre la salud humana y el medio ambiente por los residuos generados.

En España, como en otros países europeos, la generación de residuos ha estado estrechamente relacionada con el crecimiento económico. En 2012, según Eurostat se generaron en España 118.6 millones de toneladas de residuos. Con este dato sobre la mesa, la estimación de la cantidad total necesaria que se debe reciclar para satisfacer estos objetivos ascendería a 10.7 millones de toneladas.

Reutilización y reciclado de residuos domésticos

Se establece el objetivo cuantificado del 50% para la preparación, la reutilización y el reciclado de las fracciones reciclables procedentes de los residuos domésticos antes de 2020. Es importante señalar que España recicló, en 2011, alrededor del 30% de los residuos domésticos (entre la recogida separada; el tratamiento mecánicobiológico y posterior reciclado; y la valorización energética-incineración). Tomando este 30 % como referente, el Ministerio estima imprescindible impulsar actuaciones que permitan incrementar el reciclado en 20 puntos porcentuales, hasta alcanzar el 50 % en 2020. Todo un reto.

En este ámbito, según los datos que el Ministerio apunta en el PEMAR, todavía el 82 % de los residuos municipales se recogen de forma mezclada. De estos residuos, el 13.3 % serían envases ligeros; el 13.9 %, papel y cartón; el 4.8 %, envases de vidrio; y el 47 %, materia orgánica.

Para progresar hacia el cumplimiento de objetivos es necesario captar esos materiales reforzando las recogidas separadas existentes e implantándolas en aquellos lugares y materiales para los que no existen.

Si volvemos a los datos del Ministerio, para cumplir con las demandas de la Unión sería necesario incrementar el volumen reciclado neto en 1.7 millones de toneladas de biorresiduos; 1.16 millones de toneladas de papel y cartón; 0.52 millones de toneladas de vidrio; 0.78 millones de toneladas de plásticos; 0.23 millones de toneladas de metales; y 0.11 millones de toneladas de bricks.

Residuos de construcción y demolición

El PEMAR, acorde con la norma europea, cifra el porcentaje de la preparación de los residuos de construcción y demolición en el 70% —a cumplir antes de 2020— para la reutilización, reciclado y valorización material.

Previamente al estallido de la burbuja inmobiliaria, esta cifra habría sido casi inalcanzable, pero en la etapa 2007 a 2012, y según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), se ha reducido fuertemente la generación de este tipo de residuos en España y se ha pasado de unos 42 millones de toneladas, en el año 2007, a 27 millones de toneladas, en 2012.

Complementariamente a estos aspectos más significativos por el gran volumen de toneladas que implican, también se establecen medidas significativas destinadas a objetivos más puntuales, de obligado cumplimiento para los Estados Miembros:

  • Asegurar que se reduce el consumo hasta 90 bolsas por habitante y año antes de 2020 y a 40, antes de 2025, así como la concreción de instrumentos que aseguren que no se entregan gratis.
  • Incrementar la recogida separada de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos de manera progresiva y en función de los productos puestos en el mercado (el 65 % del peso medio de los aparatos introducidos en el mercado en el Estado miembro de que se trate en los tres años precedentes deberá procesarse separadamente).
  • Alcanzar en el 95 % de reutilización, reciclado y valorización del peso medio por vehículo y año de la totalidad de los vehículos al final de su vida útil que se generen.
  • Recuperar el 95 % de aceites usados generados.
  • Alcanzar un índice de recogida del 60 % a partir del 31 de diciembre de 2020, para pilas y acumuladores portátiles.

Una acción contra el cambio climático

En la vinculación global de la gestión del medio ambiente, la mejora en la prevención, reutilización, reciclaje y gestión de residuos acarreará consecuencias beneficiosas en el ámbito del fomento de una economía baja en carbono. Está constatado que el reciclado y la preparación para la reutilización supone una reducción muy significativa de las emisiones de CO2 asociadas a la utilización de materias primas.

Así, entre los beneficios que se esperan obtener si se reciclaran los materiales reciclables que actualmente van a vertederos, la Comisión Europea considera que se conseguiría entre el 19 y el 31 % del objetivo de reducción de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) de la UE.

La gestión de residuos con una perspectiva amplia: beneficios económicos

Las actividades de reciclado y la gestión, prevención y tratamientos de residuos, fomentan actividades económicas que se relacionan con la reutilización, como pueden ser los mercados de segunda mano. Muchas de esas actividades impulsan el autoempleo, la integración de personas con riesgos de exclusión social o el fortalecimiento de PYMES y microempresas.

Hoy en día, según el INE, el sector del reciclado aúna a más de 5.000 empresas, el 95 % de ellas con menos de 50 empleados y con una facturación promedio inferior a 4 millones de euros. Se trata de PYMES muy arraigadas en el territorio y que, en algunos casos, han invertido en tecnologías avanzadas de tratamiento de residuos.

Por otra parte, vale la pena recordar que, según el Observatorio de la Sostenibilidad en España, en 2010, las empresas de tratamiento de los residuos constituyen el mayor generador de ‘empleo verde’ en España con un 27 % del total de este ecosector.

De hecho, según Ministerio de Medio Ambiente, si en la Unión Europea y España se aplicara en su totalidad la normativa de residuos y se reciclaran todos los materiales reciclables, se crearían 400.000 puestos de trabajo, de los que 55.000 se localizarían en España. Adicionalmente, la sustitución de vertederos por plantas de reciclaje generaría 130.000 puestos de trabajo adicionales, 20.000 de ellos en España.

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