La importancia del liderazgo en entornos VUCA

El liderazgo en entornos VUCA implica la gestión emocional de las personas de la organización como un equipo sistémico que mejora constantemente y se ayuda

Una de las características básicas de nuestra sociedad es la incertidumbre constante a la que somete a todos sus ciudadanos. Por este motivo, directivos y trabajadores deben estar preparados para cualquier cosa. Los entornos son cambiantes y exigen constantemente capacidad de adaptación.

Charles Darwin, uno de los científicos más importantes de la historia de la ciencia, hace mucho formuló su teoría de la evolución cuya tesis central era que las especies que saben adaptarse mejor a los cambios tienen más probabilidades de sobrevivir. Pero en el último siglo se ha producido un desarrollo evolutivo mucho más rápido que anteriormente en la especie humana. Las innovaciones tecnológicas han acelerado de tal manera los transportes y la comunicación que ha aumentado la velocidad y el vértigo de la toma de decisiones tanto empresariales como personales. Muchas ventas ya se hacen online, muchas reuniones también, todo de forma mucho más rápida. Internet ha cambiado el mundo. Ha hecho los entornos laborales mucho más dinámicos. Es básicamente eso, velocidad e intensidad. Es un asunto capital, no secundario.

Nuevos entornos

Antes se nos recomendaba ser más flexibles y proactivos. Ahora es una exigencia, pues el cambio es permanente. Hasta tal punto que lo normal es estar inmersos en una continua solución de problemas. Antes el problema era la excepción en un mundo y una vida programada y controlada, rutinaria. Ahora el problema es la norma. La ausencia de dificultades es lo excepcional.

Esta característica definitoria se da en diferentes ámbitos. En el ámbito más privado y personal. Pero sobre todo se da en la realidad empresarial. Los miembros de las empresas tienen que hacer frente a una realidad difícil de entender e interpretar.

VUCA

Cuatro palabras definen el entorno empresarial de hoy día. Juntas dan origen a la expresión VUCA, que significa:

  • V de volatilidad (volatility en inglés)
  • U de incertidumbre (uncertainty en inglés)
  • C de complejidad (complexity en inglés)
  • A de ambigüedad (ambiguity en inglés)

Este concepto de VUCA como definidor de nuevos entornos modernos nació en los noventa del siglo pasado al comenzar a ser utilizado por los marines estadounidenses. Las condiciones a las que se tenían que enfrentar eran cambiantes y exigían una respuesta acertada en décimas de segundo.

El entorno VUCA está presente en multitud de sectores, tanto en la industria como en los servicios. Todo debe hacerse rápido y bien, y el cambio es constante. Sin pausa.

El término volatilidad se refiere a la facilidad con la que se producen los cambios repentinos en el entorno.

La incertidumbre significa que no hay conocimiento sobre lo que va a pasar en el futuro. Las previsiones para estar preparados son suposiciones. El futuro sigue siendo desconocido, es cada vez más imprevisible. Fuera de control.

La complejidad es una referencia a la dificultad para vislumbrar la mejor vía de acción. Ilustra la dificultad de la toma de decisiones y la imposibilidad de entenderlo todo. La realidad está conformada por infinidad de variables que se influyen mutuamente. El número de variables es cada vez mayor. La complejidad de la información ha aumentado exponencialmente. La capacidad para ver lo importante y decidir lo correcto solo está al alcance de unos pocos analistas, reflexivos e inteligentes. La información es poder, pero también es un mar donde es fácil perderse. Los directivos de las empresas deben manejar la información para tomar constantes decisiones. La inacción o pasividad no está permitida. Significaría el declive de la empresa.

La ambigüedad tiene que ver con la ambivalencia de las decisiones y problemas que afrontar. Toda debilidad puede ser convertida en fortaleza. Toda amenaza es también una oportunidad.

Liderazgo

Las empresas constituyen entornos VUCA para todos sus empleados y directivos. Los visionarios son los que deben tirar del carro y apuntar en la dirección correcta para que el objetivo de la compañía se alcance a la máxima velocidad posible.

Pero no es suficiente con vislumbrar el camino. Son muchas las empresas con buenos planes estratégicos que no consiguen alcanzar los objetivos planteados. En la mayoría de los casos ni se acercan a los mismos.

No es lo mismo saber lo que hay que hacer (lo cual no es nada fácil) que hacerlo. Para que la maquinaria organizacional funcione a pleno rendimiento se precisa de un ingrediente clave, que constituye una condición sine qua non para el éxito en entornos VUCA: el liderazgo.

Es la capacidad de los jefes la que los hace diferentes a los demás empleados, su ejemplo de trabajo que se contagia a todo su personal para que le sigan y se comporten como buenos gregarios, dando lo máximo por su empresa. El liderazgo es la sangre de la organización, lo que le da vida. Lo que hace que todo funcione y fluya.

La buena disposición de todos los empleados, el compromiso con el plan estratégico y la cultura empresarial solamente se darán si los impulsores máximos del trabajo en la organización son líderes reales, legítimos para motivar a todo su equipo.

Gestión emocional

Para conseguir implementar con eficacia su misión de liderazgo organizacional el principal ingrediente del directivo eficiente lo constituye su inteligencia emocional. Le servirá para gestionar el cambio con el que adaptarse a un entorno VUCA de una forma lo más ordenada y tranquila posible. Generando confianza y alimentando la autoestima de los trabajadores a su cargo.

El trabajo en equipo será una realidad solo si el centro de la estructura de mando ejerce un liderazgo verdadero que empodera a todos los miembros del equipo. Manteniendo siempre la calma, los buenos modos y la reflexión en momentos de dificultades en las ventas y de cualquier otro tipo que pudiera presentarse.

El pánico nunca aparecerá en el seno de equipos emocionalmente liderados por muy complejas e inciertas que sean las circunstancias del entorno.

Equipo sistémico

El apoyo emocional del líder transformador contribuirá al desarrollo de todos los miembros del equipo de trabajo. Se comprenderá que la fuerza de la empresa no solamente reside en los directivos y jefes, sino que dicha ventaja competitiva se encuentra en todos y cada uno de los empleados de la empresa, sea del departamento que sea y cumpla la función que cumpla.

El liderazgo en entornos VUCA no se agota en los líderes, sino que se multiplica por todos los trabajadores de la organización. El jefe es la chispa, pero la llama creada se autoalimenta en cada vendedor, en cada operario, etc.

Como consecuencia de la existencia del liderazgo emocional en las dosis necesarias las formas de trabajo son flexibles, el conflicto se afronta como un reto para la mejora personal y de la empresa, la comunicación es multidireccional y fluida.

Los trabajadores confían en sus compañeros, se adaptan a los cambios y logran los objetivos perseguidos en un ambiente que contribuye tanto a su propio bienestar como al de toda la organización.

Todos los componentes de una empresa bien liderada suelen pensar en las consecuencias de las decisiones tomadas en toda la organización. Su visión general impide que la búsqueda de un objetivo departamental pueda perjudicar a la empresa en su conjunto. De esta manera, se evitan daños colaterales, visiones estrechas y disfunciones.

Liderazgo práctico en entornos VUCA

Los líderes auténticos demuestran su valía cada día. No son teóricos. Saben aplicar sus conocimientos de una forma práctica en sus relaciones tanto horizontales como verticales. Son buenos comunicadores, empáticos y hacen simple lo difícil. Se autocontrolan y enseñan a los demás a autocontrolarse.

Se enfocan en lo importante. Tienen las habilidades necesarias para realizar un ejercicio diario de superación y resiliencia. Transmitiendo de una forma natural sus valores y conocimientos a su equipo de trabajo.

Son maestros del coaching, saben preguntar y comprender las dificultades de su equipo para adaptarse a los cambios vertiginosos del entorno competitivo.

Son hábiles en el análisis y persuasivos en las relaciones de coordinación y comunicación. Convocan solo las reuniones necesarias, que nunca son rutinarias, sino todo lo contrario. Son un verdadero elemento de ayuda y motivación.

Irradian, en definitiva, confianza a todos sus empleados, admiten sus errores, se muestran humanos, pero sobre todo nunca se esconden, son los primeros en el esfuerzo y la lucidez dando un ejemplo constante de práctica de la dirección como arte diferenciador en la gestión y dirección de personas.

Formación necesaria

El liderazgo en entornos VUCA no es un don, algo que uno tiene por suerte en su nacimiento, algo genético. Los líderes transformadores no solamente nacen, sino que sobre todo se hacen. Por eso esconden un profundo bagaje teórico. Puede sorprender que sepan de filosofía, sociología, psicología, etc. Disciplinas que ellos aplican a la situación concreta que gestionan.

Son una original amalgama de experiencias, conocimientos, actitudes y determinación para conseguir la mejora continua en su organización. Cometen errores que les hacen plantearse nuevas alternativas de acción, otras formas de hacer las cosas. Ese espíritu reflexivo y crítico consigo mismo es un instrumento interno fundamental para adaptarse a las nuevas situaciones de una manera camaleónica al alcance solo de los directivos más excelentes. Son creadores y mantenedores de una cultura empresarial óptima para su empresa.

 

Comentarios (1)

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Mar

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Soy coach y debido a la situación cambiante actualmente estoy interesada en como ejercer un liderazgo adecuado

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